Verdades Verdaderas: Capitulo III.

“El rencor es un sentimiento natural en la vida”.

Es algo real, pero extremadamente negativo y dañoso para la salud emocional humana.

En la vida cuando nos pasan cosas desafortunadas, siempre queremos encontrar un culpable. Y puede que si, que haya indefectiblemente un culpable, pero quizás no hacemos nuestra propia autocrítica para ver si tenemos o no cierto grado de culpabilidad en el suceso. Como mecanismo de defensa puede que usemos el hecho de “delegar” la culpa en la otra persona. ¿Es mas liviana la carga así?, puede que sí. Pero hay algo intrínsecamente en nosotros que nos llena de cierta hostilidad, de bronca hacia el sujeto que nos provocara el desafortunado evento.

El camino mas fácil por el que optamos es el rencor, de eso que es imposible de olvidar y que deseamos que la persona responsable, pague a como de lugar por lo que hizo. El odio o el rencor, si bien son sentimientos normales que surgen en nuestra vida como escudo para no sufrir por el daño provocado, terminan por encarcelarnos,  nos atan, condenándonos a la infelicidad, como si fuera una cárcel emocional. Sentimos el deseo de que al sujeto que nos causó el mal, le vaya mal y lo pase peor. Son sentimientos enormemente negativos y autodestructivos que no hacen otra cosa mas que doblegarnos y enfermarnos el alma; pero también nos llevan a la situación de querer vengarnos por lo que nos han hecho.

Por ende, es necesario tratar de superar la circunstancia, pero siempre pensando en nosotros mas que en la persona que nos dañó. Partiendo de la base de que es inherente a la vida encontrar personas que nos causarán situaciones poco deseables, que indefectiblemente nos lastimarán. Pero está en nosotros mismos ser mas astutos y priorizar nuestra paz y estabilidad emocional, interna. Seria imposible vengarnos de todas las personas que nos ocasionan daño, no hay cuerpo capaz de tolerar tanta negatividad en una persona.

Lo mas recomendable es ser pacientes, aceptar lo que pasó, que es algo que no se puede enmendar, y lo que queda de ahora en mas, es seguir. Soltar lo malo, desterrarlo desde adentro, desahogarnos. Aunque la persona que nos causó ese daño sea feliz, o ni si quiera nos recuerde, eso debe ser irrelevante. Siempre debemos anteponer nuestra estabilidad emocional y paz interior, por sobre todas las cosas y personas. Hay algo que se llama karma, y es el encargado de la equidad para estas causas: “si haces el bien, te va a volver el doble; si haces el mal, también te volverá el doble”. Por lo cual no hay nada mejor que una buena y limpia consciencia por sobre todas las cosas.

#Historia: ♥Sonia.-

Recordarán a Sonia. Esa jóven de 27 años que estudiaba Psicología, la cual se enamoró de su profesor universitario, tuvieron una relación y él la terminó engañando con Alejandra, la chica del Gym.

Su vida ya no fué igual después de lo que pasó con Carlos. Estaba solitaria, tenía mucha bronca contenida hacia él. No podía verlo a los ojos sin pronunciarle por lo bajo un centenar de insultos. Lo que acrecentó la ira de Sonia, era la difícil situación de tener que enfrentarlo todos los días en la Facultad, y la imposibilidad de hacer algo que remediara en parte su angustia y su bronca. Sentía un profundo rencor hacia Carlos.

Las amigas de Sonia querían tratar de reanimarla:

—¡Dale Sonia, salgamos éste fin de semana que vienen a tocar los de Babásonicos a la trastienda!.—dice Victoria.

—¡Siiii, va a ir mi primo también Só, te lo voy a presentar, ahora que esta muy Fitness no esta muy guapo, te va a encantar vas a ver!—expresa encantada Cecilia.

—¡Chicas enserio!, no tengo ganas de salir. Prefiero quedarme en casa y adelantar los Trabajos Prácticos.—manifiesta resignada Sonia.

¡¡Uhhh Sonia dale!! ¿Te volviste traga ahora? Dejá eso para mas adelante y salgamos, te va hacer muy bien y despejarás tu mente.—Concluye Cecilia.

Sonia no tenía la cabeza para otra cosa que no sea hallar la manera de vengarse de Carlos, pero lo pensó mejor y se dijo a sí misma: —¡Vamos Sonia!, Te merecés un fin de semana para vos.—Y aceptó la propuesta de sus amigas para salir.

Cuando llega el sábado, hacen previa en la casa de Cecilia, hasta que llega Mauricio el primo de Ceci, que las pasa a buscar y se van para la trastienda.

—¡Cecilia!, es verdad que esta muy atractivo tu primo, ¿eh? Lo tenías bien escondido—afirma Sonia.

—Te dije So, yo no te miento.—Concluye Cecilia.

Todas sonríen por lo bajo.

Al llegar se encuentran con otros amigos y un cúmulo de gente que se dispuso a disfrutar del show. En la mitad del mismo, Victoria que estaba un poco beoda, dice sin pensar:

—¡¡Eyyy ahí esta el Profe de Psicoterapia!! Ehh Profeeee!!—exclama eufórica.

Cecilia, la toma del brazo y le dice:

 

—-¿Sos tonta Vicky?, no te das cuenta que esta Sonia acá. No podes cerrar la boca un segundo, qué cosa.—Dice enfurecida Cecilia.

Sonia, que era espectadora privilegiada de la situación, ve efectivamente a Carlos con una chica jóven a su lado: rubia, de un metro setenta mas o menos, que lo tomaba por la cintura. En ese momento no puede contener la bronca y se va a enfrentarlo. Sus amigas y Mauricio no pudieron frenarla y corren detrás.

—¡Qué bueno Profe!, me alegro que esté disfrutando del Show con su nueva amiguita. Y en cuanto a vos—dice Sonia dirigiéndose a la acompañante de Carlos—te cuento por si no sabías que este sujeto y yo salíamos, pero así como me juraba amor a mí, también lo hacía con Alejandra, su compañera del Gimnasio. Te aviso de onda para que no te pase lo mismo.—Concluye sarcásticamente Sonia. Enseguida llegan Mauricio y las chicas, la toman del brazo y se la llevan de la trastienda.

—¡Éso si que estuvo de más Sonia!. Fue innecesario, tenés que aceptar que ya pasó y no están mas juntos, tratando de focalizarte en vos. De nada sirve que le guardes tanto rencor a Carlos. Entiendo que estés dolida por lo que te hizo, pero todo tiene un límite—dice Cecilia enojada.

—¡Yo no entiendo mucho que pasó, pero si te hizo algo me hubieras dicho Sonia, le partía la cara al gil ese!—dice Mauricio.

—¡Sí Cecilia, se merece eso y mucho más, lo detesto, se merece sufrir para que sepa lo que se siente!.  Y sí Mauricio, la verdad muy bien le vendrían unas piñas con esos puños tuyos así aprende que conmigo no se juega—manifiesta Sonia muy indignada.

—¡Perdoname Sonia, tomo tres Fernet y ya me agarra la incontinencia verbal, no me di cuenta!, ¿me perdonás amiga?—se lamenta Victoria.

—¡Sí Vicky, gracias por advertir que estaba ahí este tipo!. No te hagas drama—dice mientras la abraza para que se duerma en su hombro.

Los chicos la dejan en su casa a Sonia y se retiran. No podía creer que justo tenía que estar Carlos ahí en la trastienda. Parecía que el mal la perseguía por todos lados. Como impidiendo que ella dejara de pensar en él, acrecentando ese rencor aún más. Seguidamente, recibe un mensaje de Carlos:

—¡Te mandaste cualquiera Sonia!. Eso denota lo inmadura que sos. Lo nuestro ya fué, superalo—y la bloqueó de su Whats App.

Esto para Sonia fue terriblemente inmanejable, su ira se triplicó.

¿Cómo podía ser que este tipo con todo lo que me hizo, me diga inmadura?. ¿Tengo yo la culpa ahora?. Esto va a terminar y muy mal para vos “Profe”.—Se dijo en tono irónico.

En eso se pone en campaña para averiguar quién es la chica que acompañaba a Carlos en el show de esa noche. Fue así que empezó a Stalkearlo en Facebook, y se encontró con una publicación de hace días atrás, donde “Faty Alegre” lo etiquetaba en una publicación donde se publicitaba a Babasonicos en la trastienda; y era la chica que estaba con él. Entra al perfil, y se da cuenta que es nada mas ni nada menos que una estudiante de su misma facultad, que cursa un año menos que ella.

Mmm… repite patrón el señor—se dice así misma irónicamente— ¿Estará realizando una proyección de lo que enseña, en sus alumnas?.—Se pregunta.—Sigue mirando su perfil de Facebook y encuentra más fotos en las que estás juntos, en situaciones comprometedoras. —Mmm…, ¿qué dirá el rector de la facultad cuando se entere de que un profesor de la institución tiene una relación con una alumna?—se pregunta Sonia— sería un desprestigio para la Facultad.—Concluye.

A la semana siguiente, en la materia “Psicología de la Educación”, todos los alumnos debían presentar un informe ante toda la facultad sobre unas investigaciones que venían desarrollando, la que suponía un trabajo previo relacionado a cómo aprenden los estudiantes, en qué forma se desarrollan y logran apropiarse del conocimiento dentro del proceso de enseñanza-aprendizaje.

A Sonia se le ocurre una genial idea: en plena exposición del tema, desarrollaría a modo de ejemplo, las virtudes que tiene para el alumno, el tener a su propio docente como pareja, y cómo contribuye esto positivamente al proceso de aprendizaje. De esta forma dejaría  expuesto a Carlos y a Faty ante toda la Institución, pues no hay nada de malo en que alumna y profesor sean parejas, excepto para el rector que era extremadamente conservador.

—¡El plan perfecto!—decía Sonia victoriosa.

Al otro día Cecilia, como todos los días, pasa a buscar a Sonia por su casa y se dirigen hacia la Facultad.  A Cecilia le parecía raro verla tan pero  tan animada a su amiga, pero contando los días que la vio triste por Carlos, se sintió feliz de verla en ese estado, así que no dijo nada.

Cerca de las 10, en la sala de actos de la Facultad, comienzan a exponer los alumnos de 5to, en la materia “Psicología en la Educación”. Sonia estaba ansiosa por exponer, ya que todos verían y en pantalla gigante las fotos de Carlos con Faty.

En el escenario había un micrófono y un pupitre. Detrás se ubicaba la pantalla gigante donde los alumnos iban proyectando lo que exponían. Arriba había un andamio del cual pendían las luces, pero que no se veía pues lo cubría un telón. Allí se ubicaban los alumnos cuando hacían obras de títeres para que no los vean desde el público.

Ya faltaba solo una alumna antes para que sea el turno de Sonia, así que se dispuso a organizar su presentación. Cuando llega la hora de exponer, sube al escenario con su notebook, conecta la misma a la pantalla, se ubica en el centro  y al tomar el micrófono con una enorme sonrisa para dar inicio a su discurso, de repente le cae encima un baldazo de pintura de color azul seguido por otro de papel picado lo que hace que se le forme un engrudo en todo su cuerpo con la pintura  y el papel. Rápidamente sus amigas acuden a ayudarla, la sacan enseguida del escenario y la llevan al baño para limpiarla. En eso el rector da como finalizada las exposiciones, pasan a un cuarto intermedio hasta que se resuelva el infortunado evento. Enojado el rector dice:

—¡No puedo permitir que pasen estos sucesos en esta prestigiosa Institución que manejo hace 18 años!. ¡Somos personas grandes y civilizadas, no niños de 6 años en pleno carnaval!. ¡Seamos responsables de nuestros actos, así que aparezca el responsable de esto yá!—enfatizó.

¿Pero quien fué capaz de hacer semejante acto? Sonia fue humillada frente a toda la Facultad, alumnos, profesores… y de Carlos incluso.

Resulta que Faty fué un paso adelante. Al saber por la misma Sonia de su historia con Carlos, no pasó por alto la humillación que le hizo en pleno Show de Babasónicos. Por lo que decidió tomar cartas en el asunto y vengarse de Sonia. Sabiendo que debía exponer para su clase, aprovechó ese momento para lograr su cometido. Se escondió arriba del escenario sobre el andamio donde estaban las luces y esperó a que subiera Sonia, y allí pudo llevar a cabo su plan.

Por otro lado, Sonia, completamente empapada en pintura y papel picado, llorando en el baño, se sentía muy humillada, agraviada frente a toda la Institución.  No podía creer lo que había pasado. ¿Quien sería capaz de hacerle eso? Enseguida se da cuenta que pudo haber sido Faty, pero a su vez le parecía imposible.

—¡Chicas!, tengo que contarles algo—le dice a sus amigas.

—¿Qué pasó?—gritan preocupadas al unísono.

Resulta que la que estaba con Carlos en la trastienda era Faty, una alumna de 4to. Yo lo stalkeé a Carlos y ahí me enteré, por lo que hoy tomé la decisión de exponerlos frente a toda la facultad mientras desarrollaba mi discurso.-

¿Qué?. Estás muy loca Sonia—dice incrédula Cecilia.

—¡Hubieras avisado así te ayudábamos amiga!—exclama Victoria.

¿Qué decís Vicky?. No estarías contribuyendo al asuntito—dice despectivamente Cecilia.

—¡Bueno, perdón!se disculpa Victoria.

—¡Lo sé chicas, estuvo mal lo que pensaba hacer, pero Carlos se lo merecía!—afirma Sonia.

De todos modos no entiendo qué tiene que ver ésto que ibas hacer con lo que te pasó—exclama Cecilia confundida.

—¡Yo tampoco lo sé!, pero pienso que por despecho pudo haber sido Faty. Quizás ella  se quiso vengar por lo que les dije la otra noche en la trastienda. No sé que pensar—se lamenta Sonia.

Quedaron todas muy pensativas. Sonia  estaba muy avergonzada con la situación, pensó que todos iban a burlarse. De hecho Faty también lo pensaba, pero la realidad es que no fué así. Sonia recibió el apoyo de toda la Institución, compañeros, alumnos, profesores y de hasta el propio rector que se sentía muy culpable por lo que había pasado.

Sonia jamás se había sentido así, tan contenida, y la verdad después de mucho tiempo volvió a estar mejor. Recibir tanto cariño de todos claramente le modificó los esquemas, respecto a lo que pensaba anteriormente,  luego de tanto rencor contenido y ese deseo de venganza hacia Carlos, frustrado por cierto.

Carlos a todo esto no estaba ajeno, pues sospechaba de que Faty era la ideóloga de toda esta situación. Por ello decide enfrentarla:

—¡Faty!, ¿por qué le hiciste ésto a Sonia?. Fuiste demasiado lejos. Entiendo que estés mal por lo que nos dijo en la trastienda, pero nada justifica tu actuar. ¡Ya mismo vas y le confesas lo que hiciste al rector!, y te disculpás con Sonia.—

—¡Pero Carlos…!. Lo hice porque te amo, y Sonia nos iba a seguir dañando lo sé. ¿Disculparme con ella?. Jamás—dice Faty enojada.

—¡Nada justifica lo que hiciste!. Por cierto lo nuestro se termina acá—concluye Carlos.

—¡Nooo Carlos, hablemos….!—dice entre sollozos Faty.

—¡Ya no hay nada más que hablar, vos ya decidiste por los dos. Vas y le contás al rector lo que hiciste o de lo contrario lo haré yo—sostiene Carlos.

Muy conmocionada se va a Rectoría y confiesa lo que hizo. Claramente  fué suspendida.

Carlos se dirige a Sonia, y le pide perdón por lo ocurrido, no solo por lo de Faty, sino también por lo que él le había hecho. Que fué un acto poco feliz de su parte.

—¡Carlos, ya suponía que era Faty, pero descuidá está todo bien!. Y respecto a lo nuestro si bien ya no existe, quiero recordarte sin rencores, creo que ahora por fin estoy en paz y descubrí que ya no te amo más. ¡Y me alegro mucho por eso!—expresa alegremente Sonia. Carlos quería seguir dialogando pero ella se va, acompañada por Cecilia y Victoria.

Luego de unos metros, Sonia se detiene y exclama con voz fuerte:

Ceci, ¿está disponible Mauricio, tu primo, el fin de semana?. Me parece que nos quedaron asuntitos pendientes—todas ríen juntas.

Y así es como una sucesión de actos logran hacerla entender a Sonia, que no es productivo generar tantos sentimientos negativos, habiendo tantas cosas lindas por disfrutar de la vida.

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2 comentarios en “Verdades Verdaderas: Capitulo III.

    1. Me alegra que te guste! un abrazo!

      Le gusta a 1 persona

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